viernes, 14 de marzo de 2014

Cupcakes de cookies




Las cookies son una de mis galletas favoritas, así que no les podía restar protagonismo negándoles un cupcake. 

Yo siempre los hago con las chips ahoy, pero no es un requisito indispensable, de hecho, hay algunas otras marcas que son muy ricas y nos pueden dar un buen resultado también. Lo que si considero intercambiable es el azúcar moreno que lleva ésta receta. Las galletas se hacen con éste azúcar, así logramos resaltar más el sabor de las mismas.

Ingredientes
Para 18 cupcakes aproximadamente

150 g de mantequilla
170 g de azúcar moreno
2 huevos
1 yema
120 g de harina
2 cucharadas de cacao amargo
1 cucharada de polvo de hornear
1 cucharada de esencia de vainilla
100 g de cookies
50 ml de leche
50 ml de nata

Precalentamos el horno a 180ºC y preparamos los moldes poniendo las cápsulas para cupcakes dentro.

Trituramos las galletas y las mezclamos con el cacao, el polvo de hornear y la harina. Reservamos.

Mezclamos la leche, la nata y la esencia de vainilla y la reservamos.

Batimos la mantequilla con el azúcar moreno hasta que esté bien cremoso. Añadimos la yema, y cuando esté bien incorporada, echamos los huevos de a uno.

Ahora empezamos a añadir los ingredientes secos (harina, cacao, etc) alternándolos con la mezcla de leche. Cuando esté todo integrado, seguimos batiendo durante 2 minutos más.

Ponemos la mezcla dentro de una manga repostera y rellenamos las cápsulas. Horneamos durante 20 minutos a 150ºC. Cuando estén listos los sacamos del horno y dejamos que se enfríen un poco antes de quitarlos del molde.

Para decorarlos hacemos un merengue italiano y le añadimos cacao amargo.

Si los cupcakes lo pensáis hacer de un día para el otro, lo mejor es poner el merengue el día que los vais a comer. Si no deberíais guardarlos en sitio seco y sin luz. La galleta de decoración hay que ponerla al momento de servirla, porque sino se humedece.

Así que ya sabéis...vuestra galleta favorita se puede convertir en el ingrediente principal de un buen cupcake, si le echamos un poco de imaginación!




martes, 11 de marzo de 2014

Red velvet o terciopelo rojo


No sé si será por el sabor, la textura, el llamativo color o la suma de los tres, pero el red velvet, en cupcake o en bizcocho, es exquisito.

Solo basta poner red velvet en google, para que nos aparezcan miles de recetas e historias sobre su origen. Una de ellas cuenta que le pusieron de nombre velvet (terciopelo) debido a su miga fina, y el red (rojo) debido al azúcar rojo (moreno) que utilizaban. Otra historia cuenta que el color se debe a que fabricaban los bizcochos con remolacha.

En la actualidad, añadimos colorante para intensificar el color. Si además hacemos el bizcocho con azúcar moreno, en vez de blanca, conseguiremos que quede más oscuro.

Ingredientes

Para 10 cupcakes aproximadamente

30 g de mantequilla
75 g de azúcar
1 huevo
1/2 cucharada de cacao amargo
60 ml de leche
80 g de harina
1 pizca de sal
1/4 cucharadita de bicarbonato
1/3 cucharadita de vinagre
1 cucharadita de esencia de vainilla
1 cucharadita de colorante rojo

Precalentamos el horno el 180 ºC. Ponemos las cápsulas dentro de los moldes y reservamos.

Mezclamos la harina, la sal y el cacao. Reservamos.

Batimos la mantequilla con el azúcar hasta que esté cremosa. Añadimos el huevo y la esencia de vainilla. Batimos hasta que quede todo bien integrado.

Agregamos la harina con el cacao y la sal, alternando con la leche. Debemos seguir batiendo hasta obtener una crema homogénea.

Por último añadimos el colorante, el bicarbonato y el vinagre. Batimos durante 2 minutos más.

Vertemos la mezcla dentro de una manga, y rellenamos las cápsulas. 

Horneamos a 180 ºC durante 20 minutos aproximadamente. Pasado ese tiempo retiramos del horno y dejamos que se templen dentro de los moldes, luego los sacamos y los ponemos sobre una rejilla hasta que enfríen completamente.

Para decorarlos opté por merengue italiano, del cual soy una fanática incondicional, y agregué un bombón de chocolate blanco.

También de puede hacer una buttercream de queso, que le aportará un toque fresco.

Para acabar solo me queda deciros que es un bizcocho riquísimo, y que como gracias a los colorantes tenemos una gama super extensa de colores, podemos crear nuestro propio velvet del color que mas nos guste! A probar se a dicho!

lunes, 10 de marzo de 2014

Medialunas de manteca (mantequilla)



Se acerca el día del padre, y que mejor regalo que despertarlo con un casero y rico desayuno en la cama? Así que hay que animarse a meter las manos en la masa y con ayuda de los niños, hacer unas ricas medialunas de manteca, que en España es mantequilla. 

Las medialunas argentinas vienen siendo el equivalente a los croissant en España. La principal diferencia que notaremos es que la mayoría de los croissant que comemos en España son industriales, y éstos, al ser caseros, ofrecen otra textura y sabor mucho más rico.

Ingredientes

Para la masa

500 g de harina
225 ml de leche
25 g de levadura fresca
1 huevo
80 g de azúcar
15 g de miel
15 g de sal
1 cucharadita de esencia de vainilla

Para el empaste

200 g de mantequilla
25 g harina

Separamos un tercio de la leche y la entibiamos. Disolvemos la levadura en la leche tibia y la dejamos unos minutos para que leve. Reservamos.

En un cuenco mezclamos el huevo, la sal, el azúcar, la miel y el resto de la leche. Agregamos la harina y amasamos hasta formar una masa homogénea y suave. 


Dejamos reposar. Mientras tanto prepararemos el empaste. Para ello mezclamos la mantequilla a punto pomada con los 25 g de harina.

Estiramos la masa principal y ponemos en el centro el empaste.


Ahora doblamos la masa sobre el empaste. Primero un lado y luego el otro.













Ahora cubrimos las masa con papel film y la metemos en la nevera durante 1 hora. Pasado ese tiempo retiramos del frío y dejamos atemperar durante unos 15 minutos. Estiramos nuevamente y volvemos a doblar como en las fotos anteriores, tapamos con film y llevamos otra vez a la nevera durante una hora. Éste proceso debe repetirse 4 veces en total.

Estiramos la masa y cortamos triángulos.



Enrollamos los triángulos desde la base hasta el vértice, y luego doblamos las puntas hacia abajo para darle el aspecto de medialuna. Ponemos en una placa forrada con papel de hornear, y dejamos que dupliquen su tamaño durante 2 horas aproximadamente.


Por último horneamos durante 20 minutos a 200 ºC. Pincelar como mínimo 2 veces con almíbar mientras aún están calientes.

Y ya están listos para comer! 

Se pueden abrir y rellenar con dulces, o con salados. También podemos fundir un poco de chocolate y hacerles un baño. Si los queréis rellenos de chocolate, antes de enrollarlos ponéis un bombón de ganaché dentro, y luego los enrolláis. Para hacer los bombones, preparamos un ganaché, lo vertemos dentro de unos moldes para bombones y los congelamos.

Hay gente a la que no le gusta el almíbar. Como otra opción se puede batir un huevo con un poco de leche y pincelar las medialunas antes de meterlas al horno. También se pueden pincelar con un poco de miel según las saquemos del horno.

Por último también quería comentarles, que la miel que incluye la receta se puede sustituir por azúcar invertido.

Como veis, la masa es fácil de preparar, pero el amasado lleva mucho tiempo. Si queréis servirlas recién sacadas del horno por la mañana, podéis dejar la masa tapada con film en la nevera toda la noche ( 8 horas). Por la mañana sacáis la masa del frío, la dejáis atemperar unos 15 minutos y ya podéis estirarla, cortar los triángulos y montar las medialunas.



Espero que os haya gustado mucho ésta receta!

sábado, 8 de marzo de 2014

Pastas húmedas


A ésta receta le tengo mucho cariño. Sale del libro de recetas de mi tía abuela Elsa. Recuerdo la primera vez que las sirvió en una merienda en su casa....mmmmm riquísimas! 

Es rápida, fácil de hacer y vuelan! Espero que les guste tanto como a mi.

Ingredientes

250 g de bizcochos (los que es España se usan para hacer el tiramisú - Vainillas en Argentina)
100 g de mantequilla
300 g de azúcar
1 lata de leche condensada
3 huevos
500 g de ricotta
1 cucharadita de esencia de vainilla

Antes de empezar con la preparación, tengo que aclarar un punto sobre uno de los ingredientes. La ricotta es, a veces, difícil de conseguir, al menos por Coruña, así que se puede reemplazar por requesón. Aunque en consistencia no vamos a notar el cambio, en sabor si, así que si podéis hacerla con ricotta, mejor.

Precalentamos horno a 180ºC

Molemos los bizcochos, le agregamos el azúcar, y formamos un granulado con la mantequilla fría. Reservamos.

Mezclamos la leche condensada con los huevos y la esencia de vainilla. Añadimos la ricotta y mezclamos bien hasta que quede homogéneo.

Vertemos ésta mezcla sobre el granulado de vainillas y mezclamos hasta que quede una pasta bien integrada.

Extendemos la pasta sobre una placa previamente forrada con papel de horno, y cocinamos durante unos 20-25 minutos a 180ºC.

También se pueden usar otros moldes, como por ejemplo los de los cakepops. Tened en cuenta que ésta pasta no lleva levadura de ningún tipo, así que no quedarán formadas las bolitas, pero si medias esferas como las de la foto.


Antes de desmoldar, debéis dejar que enfríe completamente. 

Si preferís hacerlo en la placa de horno, una vez que enfríe, cortamos con un cuchillo afilado o con una rueda de las que usamos para cortar la pizza, y vamos retirando del papel los cuadrados resultantes.


A mi me gustan solas, tal cual la foto, pero se pueden decorar con un poco de nata montada, o un ganaché montado. También con unos hilos de chocolate con leche, como las medias esferas.

Os puedo garantizar que volarán de la bandeja, son muy ricas y con un sabor peculiar, una auténtica delicia.

domingo, 2 de marzo de 2014

Filloas (panqueques)


En Galicia reciben el nombre de filloas, y en Argentina el de panqueques, aunque se llamen como se llamen, están ricas en cualquier idioma!

Hay dos formas de hacerlas, una es con leche, y la otra son las filloas de caldo. Las de caldo tienen un sabor exquisito, aunque me gustan para comerlas solas o con rellenos salados. Para echarles azúcar o ponerles algún dulce, prefiero las de leche.

Ingredientes

500 g de harina
2 huevos
1 cucharada de aceite de girasol
1 cucharadita de sal
Leche - cantidad necesaria 
50 g de mantequilla

Antes de empezar quiero aclarar una cosa sobre la "cantidad necesaria" de la leche. Todo depende de vuestro gusto: cuanta mas leche echemos, mas finas nos quedaran. Si echamos muy poca nos quedarán como tortitas. Para mi gusto, la consistencia exacta es cuando adquiere la densidad de la nata líquida. 

Aunque no es necesario, yo preparo la masa en la licuadora, así tengo la total garantía de que no quedarán grumos. 

En un cuenco, preparamos la harina con la sal. 

Dentro del baso de la licuadora, ponemos los huevos, el aceite y un vaso de leche. Licuamos hasta que quede todo mezclado. Añadimos de a poco la harina, alternando con más leche, hasta lograr la consistencia deseada. Luego volcamos nuestra mezcla en un bol (en éste momento corregimos la masa, por si necesita mas leche). 

Ponemos una sartén o crepera a fuego medio. Pinchamos los 50 g de mantequilla con un tenedor, y la frotamos contra el fondo de la sartén, para que no se nos peguen las filloas. A continuación, con ayuda de un cucharón, vamos echando la mezcla en la sartén mientras la movemos para que se extienda de forma pareja.

Dejamos 1 minutos aproximadamente ( o hasta que al mover la sartén la filloa se despegue del fondo) y le damos la vuelta para que se dore por el otro lado. Por último retiramos del fuego y repetimos la operación de la mantequilla hasta que acabemos con toda la masa.

Se pueden comer frías o calientes, solas o rellenas. En éste caso yo las acompañe con limón y azúcar. Exprimimos un gajo de limón sobre la filloa y le espolvoreamos azúcar común o morena.


A mi me encantan rellenas de dulce de leche, creo que son un clásico argentino, aunque por éstas tierras, a mucha gente se le hace muy empalagoso. 

En cuanto a la masa, le podéis dar vuestro toque personal, por ejemplo: 

  • Reemplazar la cucharada de aceite por una miel.
  • Echarle ralladura de un limón o naranja
  • Añadirle una o dos cucharadas de azúcar 
  • Echarle 1 cucharadita de esencia de vainilla, anís, o naranja.
Para el relleno os digo lo mismo, desde dulce de leche a nocilla, o nata. Quedan muy ricas con crema pastelera. 

Es una receta muy sencilla, fácil de hacer y que nos da mucho juego para presentarlas de forma original.

Y vosotros....como las coméis???



viernes, 28 de febrero de 2014

Rosquillas de carnaval


Decir que hay cientos de recetas de rosquillas por la red, es quedarse corto. Las hay con anís, con canela, con azúcar, levadura fresca....mil variantes!!!

Tengo que decir que ésta receta me gusta mucho, porque no quedan duras como piedras, ni extremadamente esponjosas como un donut.  

Son muy fáciles de hacer, y no lleva mucho tiempo prepararlas, así que os animo a meter las manos en la masa!

Ingredientes

4 huevos
4 cucharadas de azúcar
2 cucharadas de anís
250 ml de nata líquida
Ralladura de 1 limón
1 sobre de polvo de hornear
600 g de harina común

Tamizamos la harina con el polvo de hornear. Reservamos.

Batimos los huevos con el azúcar hasta que estén cremosos y dupliquen su volumen. Añadimos la ralladura del limón y el anís. Ahora agregamos la nata y mezclamos hasta que quede una crema homogénea.

Ahora llego el momento de amasar. Empezamos agregando de a poco la harina, y cuando ya no se pegue en los dedos, la volcamos sobre la encimera para amasar un rato más. 

Por último estiramos la masa de 1 cm de grosor aproximadamente, y cortamos con un cortador, o con ayuda de un vaso; el agujero se puede hacer con un chupito o con los dedos. Si tenéis un cortador de donut, también os vale, aunque para mi gusto quedan muy grandes.

Calentamos en una sartén, aceite de girasol (de oliva también vale, pero la rosquilla quedará con otro sabor). Freímos hasta que estén doradas. Si las queréis con azúcar, tened preparado un plato con azúcar común, e inmediatamente después de sacarlas, las ponéis en plato y las cubrís.



Si por el contrario os gustan mas sin azúcar, al sacarlas de la sartén, las ponéis sobre un plato con papel absorvente. Yo éstas las hice un poco más grandes que las que tienen azúcar por arriba.


Las dos quedaron riquísimas, y así, de ésta forma, hay para todos los gustos!

Para que duren mas tiempo, hay que guardarlas en un tupper bien cerrado, en un lugar seco.

Y vosotros, como las preparáis???



miércoles, 26 de febrero de 2014

Torta ajedrez



Originariamente éste bizcocho se hace con vainilla y chocolate, así queda con el aspecto de un tablero de ajedrez, pero para darle un poco de color y originalidad, lo hice con diferentes colores.

También se puede hacer en un molde cuadrado, y darle mas aspecto de tablero.

Ingredientes

6 huevos medianos
350 g de azúcar
75 g de mantequilla
450 g de harina común
1 yogur natural
1 medida de yogur de nata líquida
1 cucharadita de esencia de vainilla
1 sobre de polvo de hornear

Precalentamos el horno a 180ºc. Enmantecamos y enharinamos tres moldes de 22 cm de diámetro.

Tamizamos la harina con el polvo de hornear y reservamos.

Batimos los huevos con el azúcar hasta que dupliquen su volumen y estén cremosos. Agregamos la esencia de vainilla, la mantequilla previamente derretida y el yogur. Seguimos batiendo hasta que quede todo bien integrado.

Ahora añadimos de a poco la harina con el polvo de hornear. Cuando tengamos una mezcla homogénea, agregamos la nata líquida y batimos a alta potencia durante 4-5 minutos.

Dividimos la mezcla en tres partes iguales y teñimos con colorantes cada una de las partes. Cada mezcla coloreada, la vertemos en cada uno de los moldes que teníamos reservados. El resultado será tres bizcochos bajos de diferentes colores. Dejamos enfriar y desmoldamos.


Esperamos a que estén completamente fríos. Ahora tenemos que cortar cada bizcocho entres partes:


Como se ve en la foto, utilicé un plato de postre como guía para cortar la circunferencia mas grande, y para la más pequeña, usé la tapa de una coctelera, pero se puede usar un vaso, o si tenéis, un cortador.

Separamos con mucho cuidado los aros de bizcocho resultantes.



Ahora vamos a unir los aros, pero intercalando los colores. 


De esta forma nos quedarán tres capas para rellenar con lo que mas nos guste. Yo elegí crema pastelera.

Por último le di un baño con ganaché de chocolate negro y decoré con nata montada.


Para que la nata quede con rayas de colores, antes de rellenar la manga, pintamos unas lineas con colorantes en el interior. Luego ponemos la nata con cuidado, y al salir, quedará multicolor.





martes, 11 de febrero de 2014

Tarta Ferrero Rocher



Tengo que decir que soy una fanática de los ferrero rocher, me pasa como con el chocolate, cuando empiezo a comerlos, no puedo parar!

Miré muchas recetas de éste postre por Internet, y aunque la gran mayoría tenían una pinta impresionante, ninguna me terminaba de convencer, así que recurrí al libro de recetas familiares, y tomé como base una tarta de nata de mi marido. La verdad es que quedó muy rica y fresca, con un gran sabor a ferrero.

Para llenar un molde de unos 24-25 cm de diámetro, deberéis duplicar las cantidades, ya que yo utilicé dos moldes para postres individuales de 12 cm de diámetro, como éstos:


El principal motivo de utilizar moldes individuales en vez de uno entero, es que la presentación es muy vistosa y no hay que estar cortando las porciones. Así que para una cena romántica en San Valentín, es muy cómodo. Otra opción muy chula es usar vasos de vino como éstos que tienen en Zara Home:



Tened en cuenta que si os gusta ésta última idea, la ración quedará bastante más pequeña que con los moldes, y que no se puede desmoldar, así que el vaso debería ser transparente para que se pueda apreciar bien el postre. A mi ésta opción me gusta para los más peques de la casa, ya que el tamaño es adecuado para ellos, y no se les cae nada cuando están cortando la base de galleta con la cuchara.

Ingredientes

Para la base 

50 g de galletas ( yo utilicé las tostadas de cuétara)
40 g de mantequilla
2 cucharadas de cacao amargo

Trituramos las galletas y le agregamos el cacao. Derretimos la mantequilla y la mezclamos bien con las galletas trituradas. Con ésta pasta rellenamos el fondo de los moldes para formar la base. Hay que ejercer un poco de presión para que quede firme, pero no mucho, porque sino se apelmaza y queda muy dura. Reservamos.

Para la crema

250 ml de nata
250 leche
50 g de azúcar
2 sobres de cuajada
8 ferrero rocher

Trituramos los ferrero rocher y reservamos.

 De los 250 ml de leche, separamos 50 para disolver la cuajada, y el resto, junto con los 250 ml de nata lo ponemos en una olla y calentamos sin dejar que hierva. Agregamos los ferrero triturados y por último la cuajada. Mezclamos bien para que quede una crema homogénea. Llevamos a hervor. Cuando rompa a hervir retiramos del fuego, esperamos 1 minutos y hervimos nuevamente. 

Ahora dejamos que se ponga a temperatura ambiente para que espese , removiendo de vez en cuando para que no haga costra.

Por último volcamos la crema sobre las bases y llevamos a la nevera como mínimo 4 horas. Mejor de un día para el otro.

Para desmoldar, sacamos unos 15 minutos antes de la nevera.

Yo las decoré con unas virutas de chocolate blanco caseras. Para hacerlas ponemos 1/2 tableta de chocolate a baño maría. Cuando esté derretido sacamos del fuego, añadimos la media tableta restante y removemos hasta que se disuelva todo. Para saber si está en su punto, ponemos un poco de chocolate en el labio, si está a temperatura ambiente ya lo podemos usar.

Lo volcamos sobre una superficie limpia. Yo tengo una tabla de vidrio donde estiro el chocolate hasta que quede una lámina muy fina. Esperamos a que solidifique (cuando esté opaco y no se pegue al tacto), y levantamos el chocolate arrastrando una espátula contra la superficie donde está el chocolate. Si nos sobran virutas, las guardamos en un tupper bien cerrado.




Para finalizar, podemos poner un ferrero entero o partido a la mitad, así se ve el corazón del bombón.